Evita cometer estos errores al construir tú casa.

PARTE 1

Comprar o construir un inmueble, ya sea para habitar en él o como inversión, es algo que miles de personas han vivido o al menos han planteado como una de sus metas de vida.
Y cada caso ha dejado experiencias inolvidables. La cantidad de historias de construcción de residencias es, sin duda, similar al número de viviendas que hay en el mundo.

No siempre la experiencia de construir nuestra propiedad resulta como la esperábamos, especialmente si no conocemos sobre el tema. Así que, si quieres evitar que lo que comenzó como un sueño bonito, termine como un capítulo oscuro de tu vida que no quieres ni recordar, te recomendamos seguir estos consejos que te indicamos a continuación.


1. No tener un proyecto bien diseñado antes de comenzar.

Esto puede implicar tener un proyecto mal diseñado o no tener ninguno y pretender construir improvisando.
Hay muchos casos de personas que construyen los cimientos , cuando aún no han decidido ni siquiera cuál va a ser el diseño de la casa y por ende, desconocen las características de las bases que requerirá la construcción.
Hay quienes prefieren construir o diseñar una casa o edificación sin contar con un arquitecto responsable, pensando que es un «gasto excesivo», lo cual es un grave error que suele tener muy alto costo al final.
Con un buen profesional a cargo del proyecto, no solamente que la construcción quedará mejor realizada, sino que será hecha de forma más práctica, más ágil y mejor distribuida.
Además, el ahorro del espacio y la mejor elección en costo y calidad de materiales que te ayudará a lograr un buen profesional de la arquitectura, te permitirán ahorrar tiempo y dinero en reparaciones prematuras, reconstrucciones sorpresivas o recuperación del espacio que te das cuenta que te hace falta.
Así mismo, un buen diseño te ayudará a vender en un mejor precio el inmueble, si en algún momento decides hacerlo. También resulta problemático cuando, por no tener un buen proyecto desde antes de iniciar la construcción, comienzan a surgir los problemas durante el proceso, ya que en ese momento requerirás llamar a un experto que vaya corrigiendo los errores de construcción que te están afectando la obra, lo que probablemente saldrá mucho más caro, porque buscarle soluciones a las fallas resulta más complicado que prevenir los problemas.

2. No contar con un profesional que supervise la obra durante su proceso

Es un error frecuente no contar con una persona capacitada que esté pendiente de la adecuada ejecución de una obra, que pueda detectar y corregir a tiempo las fallas, las amenazas de seguridad que puedan generarse por errores de construcción y que pueden echar a perder la construcción.

Otra consecuencia es la pérdida económica. Sin supervisión, obreros y albañiles trabajando solos, pueden ser propensos a cometer fallas, las cuales generarán problemas que pueden llegar a terminar en la paralización, demolición y reinicio de la obra, o de parte de ella, generando gastos altos que pudieron haberse evitado.

3. No tener presupuesto formal

Una vez que tengas claro qué vas a hacer y cómo lo vas a hacer, es indispensable saber cuánto te va a costar y si cuentas con ese presupuesto. De hecho, la elaboración del proyecto y del presupuesto deben estar ligados, por fines prácticos.


Presupuesto-de-obra2

Muchas de las historias en el mundo de la construcción que terminan con finales tristes, empiezan con la frase, «según voy consiguiendo plata, voy haciendo, poquito a poquito».
Con el paso del tiempo, las condiciones con las que iniciaste tu construcción cambian, los materiales elegidos en ese momento pueden escasear o encarecerse, los costos de mano de obra pueden variar y los permisos caducar.
Toma en cuenta que los precios de los trabajos de construcción están muy vinculados a los tiempos que requieren. Si no tienes idea de cuánto te tomará conseguir los fondos, no podrás establecer un límite de tiempo de entrega de la obra.
Algo distinto es planificar construcciones por partes, siendo cada parte un pequeño proyecto, que sumarán al final un todo. Es decir, inicia con diseñar el proyecto completo y luego lo subdivides.
Por ejemplo, el primer proyecto será la construcción de los cimientos, que tendrá su propio presupuesto, materiales y tiempo de ejecución. Luego, otra parte y así sucesivamente.
Aunque lo ideal es iniciar la construcción de una casa contando con el presupuesto y logística completo.

4. Demasiados materiales lujosos y caros.

La compra innecesaria y poco técnica de materiales y elementos demasiado costosos o suntuosos para una casa, suele ocurrir cuando los dueños de los inmuebles piensan, equivocadamente, que a mayor cantidad de materiales caros, más elegante y lujosa se verá su casa. 
No es que esté mal añadir algo de lujo a tu vivienda, si así lo prefieres, se pueden usar materiales de este tipo, pero elegidos de forma técnica y de acuerdo al diseño establecido, dándole contraste o un espacio especial que les permita destacarse adecuadamente. Lo incorrecto es ponerlos «porque sí» y de forma recargada, donde sus características especiales no aportan ningún beneficio. 
Además, no hay que olvidar que no necesariamente lo más caro es lo más bonito o de mejor calidad.

5. No administrar adecuadamente el presupuesto

Dentro de este tema se recomienda no caer en el engaño de pagar todo el proyecto por adelantado a un contratista. 
A muchos de ellos, tras recibir el dinero, o no los vuelves a ver, o dejarán la labor inconclusa o trabajarán al apuro dejando fallas que nunca volverán para solucionarlas. 
Entendidos en la materia aconsejan pagar por adelantado solo un porcentaje, no muy alto, e ir abonando de acuerdo al avance.
La compra de materiales también es mejor hacerla semana a semana, excepto en los casos que, por reducción de costos, es más conveniente comprar en gran volumen. 
Sobre esto, hay que añadir la importancia de que alguien con experticia realice el cálculo de la cantidad de materiales a ser adquiridos, porque de lo contrario, las compras hechas «al ojo», terminan en cantidades considerables de elementos sobrantes, ocasionando desperdicio y pérdida; mientras también otros materiales resultan insuficientes a mitad del proceso de construcción, generando su compra al apuro gastos de última hora que no estaban presupuestados.

Aquí tienes la primera parte de esta lectura para que no caigas en estos errores a la hora de diseñar tu proyecto constructivo y que siempre busques la ayuda técnica necesaria para llevar a cabo con éxito tu obra