El fiscalizador, más que observador,
un aliado en soluciones de construcción

Probablemente todos hemos escuchado o leído, en información relacionada a grandes obras de construcción, el término «fiscalizador» y se nos viene a la mente alguien que realiza una silenciosa vigilancia del cumplimiento de un proyecto, dentro de un tiempo determinado y que llena tablas con números, fechas y datos.

«La fiscalización es una actividad de consultoría, en la cual el fiscalizador es el representante del propietario de la obra o contratante. Tiene a cargo constatar que quien construye, lo haga de acuerdo a los planos, especificaciones técnicas y cronograma de trabajo.

Tiene que constituirse en un apoyo al constructor, en el sentido de que, sin interferir en su trabajo, pueda proponer soluciones a problemas que se presenten, en un tiempo preciso, para que no haya retrasos» comentó.

Pero esta labor va más allá de la observación y el registro, como nos lo explica el Ing. Jorge Cevallos, gerente técnico de Cevaconsult, empresa cuyos servicios de Ingeniería Civil abarcan, entre otros, la fiscalización de obras .

LA PRIORIDAD ESTÁ EN LOS PLANOS

A criterio de Jorge Cevallos, los planos de la obra son los documentos que gozan de atención prioritaria, en cuanto a la obligatoriedad de su cumplimiento específico y detallado.
«Puede haber divergencias y contradicciones entre los planos y las especificaciones técnicas, por ejemplo. En estos casos, el procedimiento correcto es que los planos primen sobre las especificaciones», comentó.


Pero esto no significa que los planos siempre estén bien y que las especificaciones técnicas vayan a estar mal, cuando ambos no coinciden.

 
Por ello, es importante el estudio detallado por parte del fiscalizador y, si en la obra se demuestra que el plano tiene algún defecto, la función del fiscalizador es, justamente, impulsar que se corrija este error, para que se construya de acuerdo a lo que se denominan «las mejores prácticas de la Ingeniería».

¿POR QUÉ ES IMPORTANTE FISCALIZAR?

Aunque la labor de fiscalización normalmente se realiza -o solo se nota- en obras grandes, todo tipo de construcción se beneficiaría con la actividad de fiscalización, ya que, desde el punto de vista técnico, ésta debe ser capaz de entender los problemas constructivos y brindar soluciones prácticas, que además eviten que se perjudique económicamente al propietario o entidad contratante.

¿QUÉ HACE?

El fiscalizador debe realizar de forma permanente informes que deben incluir, de ser el caso, cambios realizados, ya sea en los planos, en las especificaciones, en el cronograma, etc.
Las obras donde se deben contratar los servicios de fiscalización por parte de ingenieros civiles, son normalmente las de infraestructura, como la construcción de carreteras, puentes, túneles, represas, etc.
También es importante su presencia en obras de índole arquitectónico, como son las urbanizaciones, viviendas, edificios, parques, centros recreativos y muchas más.
Lo ideal es que toda construcción tenga un control durante su desarrollo y que, según el tipo de obra, el fiscalizador sea especializado en una rama afín.

ESPECIALISTAS TRABAJANDO EN EQUIPO
El Ing. Cevallos destacó la importancia de que quienes estén a cargo de una fiscalización cuenten, si lo requieren, con un equipo multidisciplinario, que maneje adecuadamente la información y que comprendan bien las necesidades de la obra.

«También, entre el personal técnico tiene que haber especialistas en las diferentes áreas: Geotecnia, Geología, Estructuras, Hidráulica, Vías, etc.», mencionó.

EL GRUPO FISCALIZADOR
Dependiendo de la magnitud y complejidad de una obra, su construcción puede requerir de un número mayor o menor de personas fiscalizando. Puede haber desde una sola persona a un numeroso equipo de fiscalizadores, que suele incluir un director de fiscalización, residentes y los ya mencionados especialistas, si se los requiere.

PROBLEMAS Y SOLUCIONES

Entre los problemas más comunes que enfrentan en su labor los fiscalizadores, está que en ocasiones los estudios y los diseños no están completos.

«Recordemos que para garantizar una buena construcción, la información técnica debe estar completa, para lo cual deben haberse realizado los estudios geotécnicos, estructurales, hidráulicos, etc., de acuerdo al tipo de obra que se ha proyectado construir.

Cuando no se han definido ciertas cosas, por falta de información adecuada, lo que el fiscalizador debe hacer es estudiar detalladamente presupuestos, planos y especificaciones técnicas para proponer posibles soluciones, que eviten que la obra se retrase o, peor aún, que deba ser paralizada, pues esto ocasiona pérdidas económicas y retrasos en la construcción, lo cual es perjudicial para el propietario, contratante y fiscalizador.

Por ello es muy importante, antes de iniciar una obra, que el fiscalizador determine si toda la documentación está completa y que los diseños cumplan con las normas técnicas establecidas.

Una práctica que Jorge Cevallos considera recomendable que, el consultor que realiza los estudios y diseño, también se haga cargo de la fiscalización.

«Yo creo que esa es una buena forma de anticiparse a los problemas es que que el fiscalizador sea responsable, tanto en los estudios, diseños y fiscalización. No es necesario que así sea, es solo una posibilidad, que cuando se ha puesto en práctica, ha dado buenos resultados», aseguró el experto.